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lunes, 13 de septiembre de 2010

Mañana hay elecciones: interesantes primarias para el 14-S

Gran menú el de mañana, protegonizado sobre todo por las duras batallas en primarias entre los candidatos más conservadores estilo Tea Party y los republicanos más establishment. Veamos qué tenemos por ahí...

En Delaware tenemos el concurso más interesante de la noche. El congresista Mike Castle, un republicano moderado muy "costa este", nunca pensó que lo tendría tan difícil para deshacerse de la muy muy muy conservadora Christine O'Donnell, que se ha puesto en cabeza en las últimas encuestas. La primaria decidirá al candidato republicano que luchará en noviembre por hacerse con el asiento en el Senado del vicepresidente Joe Biden. Mike Castle no gusta mucho entre las bases republicanas, pero creo que de los dos es el único capaz de vencer en un estado como Delaware. Los discursos anti-sexo y anti-masturbación en el pasado de Christine O'Donnell son una mala baza para una sociedad socialmente liberal como la de Delaware. Eso, a pesar del apoyo de Sarah Palin y Jim De Mint.

En New Hampshire, la favorita del establishment republicano Kelly Ayotte ha visto como su ventaja se ha evaporado frente al conservador Ovide LaMontagne. De momento sigue en cabeza pero su rival le pisa los talones. El vencedor ganará un ticket para enfrentarse al demócrata Paul Hodes por el asiento en el Senado de Judd Gregg, un republicano moderado.

Además tenemos que ver en New York qué tal resiste el veteranísimo congresista Charlie Rangel su primaria después de las acusaciones de corrupción. En Massachusetts el congresista demócrata moderado Stephen Lynch se la juega en primarias y tenemos a Scott Walker y Mark Neumann peleando por ser el próximo candidato republicano a gobernador de Wisconsin.

No está nada mal.

De propina: uno de las grandes víctimas del Tea Party en las primarias republicanas, el todavía senador Robert Benett, tiene un par de consejos que darle a su partido antes de marcharse: todo indica que van a tener una victoria histórica, pero más vale que se pongan de acuerdo en un modeo de gobernar porque la diferencia entre moderados y conservadores no hace más que crecer.

La bola de cristal: Mitt Romney se ha hecho con el apoyo de Wayne Berman, un importantísimo recaudador de fondos y lobbysta que fue uno de los primeros partidarios de Bush jr. y también de McCain. Con estos fichajes de establishment y con la temporada tan temprana, no voy a tener más remedio que replanterme a Romney, aunque le sigo viendo un poco pasado.

sábado, 22 de agosto de 2009

El centro del problema sobre la reforma sanitaria

"Creo que la asistencia médica es un privilegio, no diría que es un derecho"
Senador Jim de Mint, republicano de South Carolina

martes, 21 de julio de 2009

Ante un nuevo fracaso de la reforma sanitaria

Hoy he pestañeado y por un momento me ha parecido que estábamos en 1993...

Hablamos de la reforma sanitaria: el asunto estrella de la agenda de Obama, el deseo irrealizado de todo político demócrata ambicioso. De nuevo parece que se cae rodando por la ladera. Según las últimas encuestas, sólo un 49% de los estadounidenses aprueba la gestión de Obama en materia sanitaria... y el plan sigue acumulando retraso y oposición frontal de algunos sectores.

Los republicanos han hallado un filón. Tras tres años de travesía por el desierto, por fin han encontrado un tema al que le pueden sacar punta y además desgastar a Obama. El senador Jim de Mint ya lo ha dicho: "Si somos capaces de parar a Obama en esto, será su Waterloo. Le dejará roto". La frase es buena y a lo mejor incluso realista, pero de Mint le ha echado una mano a la Casa Blanca al retratarse a sí mismo y a su partido como una banda de oportunistas que sólo piensa en anotarse puntos políticos. La industria sanitaria mira el plan con desconfianza y dice que sólo apoya reformas "bipartitas", con apoyo de republicanos y demócratas. También los gobernadores de los estados están nerviosos y los demócratas de los distritos más ricos. Muchos enemigos.

La fecha tope que se había marcado Obama para la aprobación de la reforma, el uno de agosto, es ya un imposible. El presidente ha concedido ya que a lo mejor, si todo está más o menos ultimado, no pasa nada por pasarse un poco de la fecha. Luego ha dicho que para fin de año... La realidad es que el primero de agosto está muy cerca, queda mucho camino por andar y es prácticamente imposible asegurar que se vote antes de que los legisladores se vayan de vacaciones durante el receso veraniego.

La cosa pinta mal pero que los republicanos no se emocionen mucho, Bill Clinton ya "sobrevivió" a una reforma sanitaria. Habrá que ver si Obama nos sorprende y la saca adelante, pero yo lo veo difícil. "¿Veis eso que se aleja en el horizonte? Yo diría que es la reforma sanitaria"

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