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domingo, 10 de marzo de 2013

Cenando con su enemigo: Obama tiende puentes

Lo único bueno de llevar una semana peleando con esta maldita gripe es que a uno le deja tiempo para actualizar el blog... Por lo menos eso!

Dos horas y veinte minutos han sido suficientes para cambiar, aunque sea un poco, el clima en Washington. Las dos horas y veinte minutos que duró la cena del presidente Obama con un selecto grupo de doce senadores republicanos el pasado miércoles. Tras un primer mandato de oposición salvaje y un inicio del segundo con una Casa Blanca muy combativa, el fracaso a la hora de evitar la entrada en vigor del 'sequester' puede haber templado lo suficiente los ánimos como para que sepueda pensar en llegar a acuerdos.

Parece que todo el mundo salió con un buen sabor de boca y la cordialidad del encuentro ha encendido de nuevo las conversaciones sobre un posible "Grand Bargain", es decir, un gran acuerdo a largo plazo para reducir el déficit en el que los republicanos accedan a subir los impuestos y los demócratas a recortar la espiral de gasto provocada por programas sociales de 'entitlements' como Medicare o Social Security. Al menos hay esperanza, como ha apuntado uno de los asistentes, el senador republicano Tom Coburn:
"Es el primer paso que el presidente ha dado para acercarse y hacer como otros presidentes en el pasado -- desarrollar relaciones y construir confianza. Si continuan haciendo eso, así es como se empieza a conseguir hacer algo"
Además de su cena con esos senadores que podriamos llamar moderados, Obama ha estado permanentemente al teléfono con otros republicanos y ha invitado a comer en la Casa Blanca a los dos pesos pesados de la Cámara de Representantes en materia de presupuestos: el republicano Paul Ryan y el demócrata Chris Van Hollen. Para esta semana además va a visitar el Capitolio para reunirse con cada uno de los dos partidos en las dos cámarar. El presidente se ha puesto manos a la obra en la causa del bipartidismo al darse cuenta de que si no, poco futurohay para sus planes sobre el déficit pero también en materia de inmigración, armas, energía...

En este nuevo enfoque Obama no sólo abandona la retórica dura de los últmos tiempos sino que también cambia lo que ha sido su forma habitual de relacionarse con el Congreso: hasta ahora el presidente había dejado que el vicepresidente Joe Biden se ocupara de pelear en el Capitolio y él había tratado casi exclusivamente con el líder republicano John Boehner. Ahora intenta precisamente lo contrario, cultivar lazos con legisladores de a pie y excluir en cierto modo al speaker Boehner y al líder republicano en el Senado Mitch McConnell, que sin ir más lejos se han cerrado en banda a hablar siquiera de nuevos impuestos.

Por si alguien le interesa, por cierto, fue Obama personalmente el que se hizo cargo de la factura de la cena con los senadores. Todo sea por el acuerdo.

De propina: el país tiene ganas de acuerdo, desde luego, si no es difícil explicarse esta frase de todo un conservador como el exsenador y hoy gobernador de Kansas, Sam Brownback "Necesitamos a Ted Kennedy. Es difícil decirlo para un tipo como yo, pero Ted hablaría con los del otro lado y diría 'por el bien del país, necesitamos resolver este prolema'. Necesitas gente que tome la responsabilidad así"

La bola de cristal: Obama dijo a los senadores que habría que llegar a un "Grand Bargain" en tres o cuatro meses. Yo creo que si no es en ese plazo, no será.

jueves, 21 de febrero de 2013

SEQUESTER el uno de marzo se acaba el mundo... otra vez

Primero fue el techo de deuda, después el precipicio fiscal, luego de nuevo el techo de deuda y ahora el 'sequester'. Estados Unidos vive una tortura económica autoimpuesta, siempre al fino de un nuevo cataclismo económico que por suerte se ha venido evitando hasta ahora. Pero empecemos desde el principio: ¿qué es el sequester?

Es el nombre que se le ha dado a los recortes que entrarán en vigor automáticamente el próximo uno de marzo y que son resultado de los diferentes parches con los que se han superado las crisis del pasado que antes mencionaba. Para salvar la primera crisis del techo de deuda, se llegó al acuerdo de programar unos brutales recortes para finales de 2012 en la esperanza de obligar así a demócratas y republicanos a llegar a un acuerdo: los primeros por salvar los programas sociales y los segundos por evitar el recorte en defensa, que es la mitad de todo el tijeretazo previsto por el sequester. Tenían que haber entrado en vigor el pasado 31 de diciembre en lo que se llamó el precipicio fiscal o fiscal cliff, pero un acuerdo de última hora los aplazó tres meses hasta llegar a donde estamos.

A pesar de los escalofríos que les provoca el tajo que se va a llevar la defensa, los republicanos están decididos a no ceder. Su principal portavoz en temas presupuestarios, el excandidato vicepresidencial Paul Ryan, ha dicho que se negarán a cualquier acuerdo que incluya aumentar los ingresos. Dado que los demócratas se negarán a cualquier solución que pase sólo por el recorte, el drama está servido. Obama por su parte se esfuerza en poner el foco en los bomberos o militares que sufrirán las consecuencias incluso perdiendo su empleo.

El presidente quiere poner toda la presión sobre la oposición para que si no hay acuerdo antes del uno de marzo, y no parece que lo vaya a haber, los republicanos se lleven la culpa. Yo diría que tiene las de ganar porque el argumento republicano es difícil de comprender: dicen que los recortes amenazan la seguridad nacional pero los apoyan porque no quieren más deuda. El tema es que si los grandes financieros y la industria militar le ven las orejas al lobo van a presionar muy duramente a sus amigos republicanos del Congreso... y a ver hasta dónde resisten. La respuesta la tendremos de aquí al día uno.

De propina: y los republicanos llegan a la batalla en un momento complicado. Por un lado Obama está en su máximo nivel de aprobación de los últimos tres años, un 55%, mientras que sus oponentes republicanos están más bien al contrario. Sólo un 22% de los estadounidenses se consideran republicanos.

La bola de cristal: mirad que voy con tres años de adelanto y me expongo a dar un patinazo tremendo... pero aún así: creo que el presidenciable senador Marco Rubio lo lleva mal para las primarias y muy mal para las generales. Ahí queda.

viernes, 18 de enero de 2013

Los republicanos aflojan en la lucha de techo de deuda

Actualización: tal y como pronosticábamos los republicanos de la Cámara han optado por la senda de la tranquilidad y van a proponer una extensión de tres meses del techo de deuda para dar tiempo a que se vote un nuevo presupuesto. Sin duda sus amigos de Wall Street han llamado para calmar esos ímpetusde los congresistas que amenazaban con llevar el país al default o cerrar el gobierno.


El próximo lunes Barack Obama jurará  de nuevo el cargo de presidente en la escalinata del Capitolio. Debería ser su segunda vez pero en realidad es la tercera, porque ya sabéis que tuvo que repetir su primera investidura por un error en el juramento. El caso es como casi todo presidente recién reelegido, Obama disfruta de un dulce momento: una aprobación en las encuestas que supera el 50% que iguala algunos de los mejores registros de su presidencia.y que además coincide con horas oscuras para sus rivales. Sólo uno de cada cuatro tiene una opinión positiva del partido republicano.

Conscientes tal vez de este panorama, los republicanos van rebajando el tono de la retórica sobre la batalla del aumento del techo de deuda. Era previsible que los republicanos del Senado tomaran una actitud más conciliadora. Ahí tenemos a John Cornyn diciéndolo clarito: "Aumentaremos el techo de deuda. No vamos a  no pagar la deuda... Te lo digo inequívocamente: no vamos a hacer un default". Pero ya incluso en la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana es más ruidosa y luchadora, bajan las aguas más calmadas. Todo un halcón del déficit como el excandidato vicepresidencial Paul Ryan, que además preside el comité presupuestario, se plantea soluciones menos extremas que las que se planteaban hace unos días: "estamos discutiendo si apoyar un aumento a corto plazo del techo de deuda, posiblemente vinculándolo a negociaciones futuras sobre un acuerdo acerca del déficit". Lo dicho, bastante distinto de las amenazas de hacer un default o cerrar el gobierno.

Tal vez sea un mero ataque de realismo. Frente a un presidente en la cumbre de su popularidad, intentan que los suyos rebajen expectativas. Pero nunca hay que descartar una 'rebelión a bordo' de los más extremistas. Ya ha pasado antes...

De propina: por cierto que en realidad, para cumplir escrupulosamente con la ley que señala el 20 de enero, Obama y Biden jurarán sus cargos en sus residencias el domingo. El lunes será el juramento tradicional en el Capitolio, el desfile, los bailes...

La bola de cristal: a veces uno se pregunta si hay esperanza para el periodismo... Uno de cada tres estadounidenses piensan que Obama oculta cosas sobre su niñez, uno de cada cuatro creen que el gobierno sabía de antemano que se iban a producir los ataques del 11-S y uno de cada cinco piensan que Obama ganó su reelección por un fraude. En fin.

viernes, 12 de octubre de 2012

Biden cumple en su debate

Fueron 90 minutos apasionantes. A diferencia del debate presidencial de la pasada semana, ayer vimos a dos candidatos que tenían los cinco sentidos en derrotar al adversario pero no sólo eso. El vicepresidente Joe Biden y el republicano que quiere quitarle el puesto, Paul Ryan, hicieron exactamente lo que se esperaba de ellos: presentar sus planes y descalificar los del otro, ni más ni menos.

Más allá de esto, yo le anotaría una victoria clara a Biden. La desastrosa actuación de Obama lo hizo posible... Los demócratas necesitaban desesperadamente que un candidato que luchara, que plantara cara, que dijera bien alto todo lo que el demócrata medio piensa de la agenda Romney-Ryan. Y lo hizo, vaya si lo hizo. Sonó auténtico, con buenas respuestas cortas y afiladas, y en ningún momento se dejó arrebatar la iniciativa. En definitiva, fue el "guerrero de la clase media" que Obama debería haber sido en su debate y no dejó pasar ninguna de las oportunidades que su jefe desperdició: de hecho, se pasó todo el debate puntualizando a su oponente y bufando con exasperación o risas sarcásticas a cada argumento o dato que consideraba falso.

 Tengo la sensación que ese aire de autenticidad, indignación incluida, le habrá llevado a ganarse a algunos independientes e indecisos pero sobre todo, eso sin duda, habrá motivado a muchos de los "decepcionados". Con su actuación de ayer, Biden ha movilizado a muchos demócratas que se quedaron fríos con la última actuación del presidente. Su candidatura ha salvado un match ball, pero sólo Obama puede dar el golpe definitivo en los dos debates que aún tiene por delante.

De propina: las dos encuestas instantáneas entre votantes independientes dan ganador a Biden (CBS Biden 50% Ryan 31%. CNN/ORC Biden 48% Ryan 44%.

La bola de cristal: este martes debate presidencial. El formato "town hall", con preguntas directamente de los votantes, siempre da lugar a momentos originales y candidatos en aprietos. Será el más interesante de todos.

jueves, 11 de octubre de 2012

Un respiro para Obama y el debate de esta noche

El vicepresidente Joe Biden tiene esta noche una cita importante. En su debate con el candidato republicano a quitarle el puesto, Paul Ryan, lo único que necesita hacer es no convertirse en un nuevo problema para el presidente Obama. Parece por las encuestas de los estados clave, que el electorado empieza a olvidar o a relativizar la desastrosa actuación presidencial en el debate de la pasada semana. Veamos los datos:

Colorado
Romney 48%, Obama 47% (CBS/NYT/Quinnipiac)

Florida

Obama 47%, Romney 46% (NBC/WSJ/Marist)
Obama 49%, Romney 45% (University of North Florida)

Michigan

Obama 49%, Romney 42% (Detroit News)
Obama 46%, Romney 44% (Gravis)


Nevada

Obama 47%, Romney 45% (Suffolk)
Obama 47%, Romney 46% (SurveyUSA)
Obama 51%, Romney 47% (Public Policy Polling)

Ohio

Obama 51%, Romney 45% (NBC/WSJ/Marist)
Obama 45%, Romney 44% (SurveyUSA)
Obama 46%, Romney 42% (Newsmax/Zogby)

Virginia

Romney 48%, Obama 47% (NBC/WSJ/Marist)
Obama 51%, Romney 46% (CBS/NYT/Quinnipiac)


Wisconsin

Obama 50%, Romney 47% (CBS/NYT/Quinnipiac)
Obama 51%, Romney 49% (Rasmussen)

New Hampshire: Obama 48%, Romney 48% (Rasmussen)

Pennsylvania

Obama 51%, Romney 46% (Rasmussen)
Obama 50%, Romney 42% (Philadelphia Inquirer)



Son datos publicados en los dos últimos días que señalan que el camino hacia la victoria de Obama es aún posible y probable, pero tal vez por eso el debate de esta noche entre vicepresidenciables es aún más importante. La candidatura demócrata ya ha demostrado que es capaz de sobrevivir a un desastre, pero sería conveniente no ponerla a prueba mucho más si es que Obama no tiene intención de abandonar su vivienda actual.

De propina: según una encuesta de Pew Research el 40% cree que Paul Ryan ganará el debate de esta noche y sólo un 34% apuesta por el demócrata Joe Biden. Malas noticias... para Ryan. 

La bola de cristal: A Sarah Palin (sí, sigue viva) le han preguntado hoy si se presentará alguna vez a la presidencia. ¿Su respuesta?: "Qué sera, será". A pesar del guiño hispano, yo soy de los que pienso que está acabada en política a pesar de su juventud. No se ha organizado bien.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Seguimos a vueltas con el debate: mal para Obama

Ya ha pasado una semana completa desde que Mitt Romney vapuleó a Obama en el primer debate de la temporada y aquí seguimos, sin hablar prácticamente de otra cosa. Lo inesperado de la pifia presidencial, la resurrección de Romney, el vuelco en las encuestas... Una semana entera sin cambiar el tema y eso es, evidentemente, una noticia terrible para el presidente. En lugar de darle la vuelta a la conversación, que es lo que debía hacer, Obama ha ofrecido hoy su particular y breve explicación de la naturaleza del desastre: "Creo que fui demasiado educado". Señor, qué error.

Y digo error no sólo porque con sus palabras prolonga una discusión que no le beneficia en absoluto, sino también porque si esa es la única lección que ha extraído de su cara a  cara en Denver, es que no ve la realidad de manera clara. No fue la educación, fueron las ganas... Eso a pesar de que muchos obamistas tienen todas la razón cuando dicen que Romney mintió como un bellaco durante todo el debate, como prueba este video (ENG) recopilado por Daily Kos en el que Romney debate consigo mismo.



Con todo, por mucho esfuerzo que haga Obama ya no puede ganar el debate que perdió hace una semana, así que debería mejor concentrarse en las siguientes metas. La primera e inmediata será mañana por la noche, el debate vicepresidencial entre Joe Biden y Paul Ryan desde el Centre College de Kentucky. El siempre rebelde Biden tendrá que esforzarse por salir mejor parado que su rival y siendo dos personas brillantes, yo espero grandes cosas de la cita. Normalmente el duelo de los 'número 2' no levanta mucha expectación pero el precedente sentado por Romney ha hecho que este año estemos más atentos. Algún periodista, como siempre dados a magnificar, ya lo ha llamado: "El debate vicepresidencial más importante de la historia".

De propina: seguimos muy pendientes de la evolución de las encuestas en los estados clave. Se empieza a moderar la caída de Obama que se mantiene líder, aunque por poco, en los dos estados que a mí me parecen más cruciales: Ohio y Florida.

La bola de cristal: Romney a por los independientes: ahora dice que no cambiará leyes sobre aborto. Su campaña dice que sí... Otro reverso, aunque no creo que los conservadores le pasen factura tan cerca de las elecciones. Se tragarán el sapo.

lunes, 13 de agosto de 2012

Romney escoge a Ryan: gran político, mala elección

Paul Ryan reune todas las cualidades para ser un buen vicepresidente. En un panorama político lleno de charlatanes, si algo es seguro respecto al congresista de Wisconsin es que sabe de lo que habla. Es una autoridad en materia presupuestaria y hasta ahora se ha interesado más por el ingrato trabajo legislativo que los flashes y las posiciones de liderazgo. Todo eso es cierto, además de ser joven, popular y fotogénico; y sin embargo para mí Mitt Romney ha cometido un grave error eligiéndole.

Las mismas cualidades que harían de Ryan un gran vicepresidente, son también en parte las que lo convierten en un mal candidato. Cientos de votos polémicos en el congreso, sí, pero también los dos proyectos presupuestarios que ha redactado en la Cámara de Representantes y que le han ganado muchos enemigos. Su ataque frontal contra los programas de entitlement y especialmente Medicare le hacen antipático precisamente ante el grupo demográfico del que más dependen los republicanos: los jubilados. La gente mayor tiene muy presente la asistencia que les da Medicare y la Seguridad Social y sin duda no están muy tranquilos por la elección de Romney.

Este problema lo veía bien claro los asesores de la campaña republicana que desde un principio se opusieron a que fuera el elegido para viceprepresidente, pero la decisión final ha sido de Romney y en ella ha preferido al mejor hombre antes que al mejor candidato. Un estado absolutamente decisivo como Florida, bastante moderado y donde el voto de los mayores tiene una importancia capital, puede igualarse aún más por el "efecto Romney".

Además está un problema más de relaciones públicas que de otra cosa. Romney sigue negándose (grave error) a hacer públicas sus declaraciones de impuestos... y según el plan fiscal que redactó Ryan, un multimillonario como Romney apenas tendría que pagar un 0,82% en el impuesto sobre la renta. No luce muy bien, no.

De propina: el mejor colocado para ir de candidato a vicepresidente era el gobernador de New Jersey Chris Christie, pero aparentemente se negó a dimitir y dedicarse al 100% a la campaña.

La bola de cristal: una cosa es segura. El debate vicepresidencial de este año entre Biden y Ryan tendrá un gran nivel. Y si lo que quería Romney era huir del "efecto Sarah Palin", desde luego lo ha logrado con un candidato que tiene mucha chicha.

martes, 30 de agosto de 2011

Todos contra todos

Qué maravilla el verano de campaña... Los destinos del mundo se deciden en ferias agrícolas y meriendas populares a lo largo y ancho de Iowa y New Hampshire. Los candidatos se las ven con votantes reales y cometen errores muy muy muy reales. Michele Bachmann insinúa que el huracán Irene nos trae un mensaje un mensaje divino:
"
No sé qué más tiene que hacer Dios para que los políticos presten atención. Hemos tenido un terremoto, un huracán... Él dice: ¿Vais ahora a escucharme?"
Encantadoras palabras para pronunciarlas además en un estado como Florida, acostumbrado a los devastadores efectos de estos mensajes meteorológicos de un Dios vengativo. Mala cosa este tipo de chistes cuando hay muertos de por medio. Tal vez ya cuenta con que la costa Este, que se ha llevado lo peor, no es su territorio natural.

Rick Perry, mientras tanto, aprende el duro trabajo del candidato presidencial. Al gobernador le va bien, al menos en las encuestas, a pesar de que mantiene su estilo tejano sin pelos en la lengua que ya le ha dado algún que otro disgusto. Ahora centra sus ataques en la Seguridad Social con palabras gruesas: "timo piramidal" o "mentira monstruosa" son algunas de las frases. Peligrosa estrategia, en mi opinión, habida cuenta de que para la tercera edad es un tema sobre el que no se bromea y que precisamente los jubilados son el bloque fundamental de votantes en primarias republicanas.

Mitt Romney, mientras tanto, sigue con supaciente estrategia de favorito. Hoy por hoy su principal terror consiste en una victoria arrasadora de Perry en los caucus de Iowa ¿Por qué? Porque de Iowa depende el futuro de los candidatos conservadores y si Perry los machaca hasta hacerlos retirarse puede llegar a New Hampshire como el único conservador con todo el momentum y aguarle la fiesta a Romney, que depende en todo de su desempeño en el Granite State.

Los tres candidatos principales están a tope en campaña pero la prensa sigue especulando con incorporacines de última hora. El congresista Paul Ryan es es de los que más se lo han pensado, aunque yo sigo diciendo que es tarde para él. Es el hombre de moda por su buen hacer presupuestario pero habiendo gobenadores experimentados en liza, parece faltarle un poquito aún. Sarah Palin, por supuesto, sigue haciéndose la interesante y se pelea con un gurú republicano como Karl Rove por especular con su juego.

Vuelan las pullas y surgen citas anónimos sobre la mala opinión que tienen los candidatos unos de otros... Cosas de los calores de agosto y de una campaña al rojo vivo.

De propina: Tanta agitación entre republicanos se ha contagiado hasta a los que ya están retirados... Menuda bronca ha provocado el libro de memorias del exvicepresidente Dick Cheney en el que critica a compañeros de administración como Condolezza Rice y Colin Powell. Cotilleos aparte, tiene pinta de ser interesante para adictos al politiqueo estadounidense.

La bola de cristal: vaya repaso que le han dado a Jon Huntsman en FOX News por decir que cree en el calentamiento global, peor que si hubiera insultado a Ronald Reagan. Demasiado centrista para unas primarias, aunque las primarias de New Hampshire siempre gustan de dar sorpresas.

martes, 24 de mayo de 2011

Así están las primarias tras la marcha de Daniels

El gobernador republicano de Indiana Mitch Daniels habría sido un gran candidato pero su familia no quiere líos y no va a presentarse. Eso define ya bastante bien el anémico mapa de los presidenciables y beneficia a algunos más que a otros. Vamos a ver:

Se confirma lo que veníamos obsevando: un favorito bien organizado pero con evidentes debilidades (Mitt Romney) y una alternativa sólida pero relativamente desconocida (Tim Pawlenty). Por debajo de ellos hay un segundo nivel de candidatos long shot interesantes que tienen que luchar por destacar: Newt Gingrich es muy conocido pero poco disciplinado y algo pasado de moda. Jon Huntsman fue un buen gobernador moderado y tiene un gran currículum, pero es desconocido y los republicanos no se fían de él porque trabajó para Obama como embajador. Rick Santorum tiene buen predicamento entre las bases pero es desconocido y lleva ya unos años de perfil bajo. Ron Paul tiene una base entusiasta, aunque pequeña.

Luego están los que no están, es decir, los que no han dado indicaciones de que vayan a entrar en liza pero que no han cerrado la posibilidad con un portazo. En ese grupo anda siempre Sarah Palin, encantada de ver que no hay muchos ídolos conservadores entre los candidatos. Está Michele Bachman pero tiene problemas para que la gente les conozca y no sé decide, a pesar de que tendría que jugarse el todo por el todo en Iowa. También está el gobernador de Texas, Rick Perry, que ve poco nivel en el grupo y busca, tal vez, una entrada. Al establishment no le convence mucho nadie así que intentará convencer a última hora a alguna de sus "jóvenes estrellas": seguro que llaman al congresista Paul Ryan y al gobernador de New Jersey Chris Christie, tal vez presionen al exgobernador de Florida Jeb Bush. Pero todos han dicho por las claras que no están interesados. Veremos.

La propina: la familia Bush sigue siendo toda una fuerza en el partido republicano y con la negativa de Mitch Daniels se han quedado sin candidato. Habrá que ver por quién apuestan ahora, con sus contactos y su dinero.

La bola de cristal: después de ver el anuncio de campaña de Pawlenty, cada vez estoy más convencido de que puede darle muchísima guerra a Romney, si no desbancarlo desde el principio.VR62MZHV4PKA 

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